miércoles, 16 de enero de 2013

una gran mancha de sangre tapaba su boca


una gran mancha de sangre tapaba su boca
todo él estaba herido
las marcas de una vida difícil brotaban en su rostro retorcido
señales de desastre se anunciaban en su piel
muerte
perdición
huida
desesperación
nada le servía
nada había más importante que su dolor
se regodeaba en él
ajeno al dolor real del mundo
a ese mundo que le necesitaba
y necesitaba
a ese mundo necesario para toda revolución
para todo superación


aunque a veces creemos estar solos
nunca lo estamos
ni cerrando nuestras puertas y ventanas
ni tapando nuestros ojos y oídos

siempre hay voces tras la puerta
siempre hay alguien dispuesto a escucharnos
y ayudarnos

solo nos queda encontrarlo
o encontrarla

a veces no hace falta traspasar fronteras
ni padecer horas ni días de difíciles rutas
para hallarlo
para hallarla

probemos abrir al sol o a la lluvia nuestras ventanas
probemos dejar eternamente abierta nuestra puerta
no tengamos miedo al silencio ni a las palabras
a las miradas ni a los reproches
a los besos ni a las caricias

sal
corre
todo te está esperando
todos te están esperando
sabes en lo más profundo
que no estás sola
que muy cerca de ti te quieren
y están dispuestos a ayudarte
si tú estás dispuesta

no hay otra salida
y debes tomarla ya
el tiempo y el refugio solitario
solo sirve para agravar tu soledad
y tu dolor