jueves, 1 de noviembre de 2012

"LA PIEDAD" Y SU COMPROMISO




"Esta figura recuerda a las estatuillas prehistóricas femeninas.
El fondo liso y “frío” le confiere carácter de pieza de museo en exposición, y el reiterado uso del círculo, figura geométrica perfecta, la vuelve rotunda, cerrada.
En general, esas estatuillas, a las que se conocen como “Venus”, no solían tener rostro ni extremidades, y sí los atributos femeninos muy desarrollados, simbolizando, dicen, la fertilidad.
Pero en este cuadro, como en casi todos los tuyos que conozco, la cara vuelve a ser el motor de la acción.
De nuevo unos ojos sufrientes rodeados de profundas arrugas que, al no mirar al espectador sino a un punto concreto su derecha, me hacen creer que no es un sufrimiento que nace en su interior, sino que está presenciando algo trágico, de lo que no puede hablar (su boca está sellada, cosida a puntadas) ni intervenir (sin manos: nuestra capacidad de “hacer”).
“La Madre” es un tema con cierta recurrencia en tus cuadros. En los anteriores es la mirada del hijo que ve el sufrimiento y la enajenación de ella, pero en este caso es la madre (la fertilidad femenina es la capacidad de parir) la que observa, sufriente, la tragedia del hijo.
Los rojos, que podrían haber sido pasión, o sangre de parto, sangre llena de esperanza, le chorrean el cuerpo en el mas puro concepto cristiano: sangre derramada.
“Madre” encapsulada y solitaria que observa y sufre la tragedia del “Hijo” sin posibilidad de actuar, este cuadro podría ser una alegoría de “La Piedad”."
OUKE

GRACIAS POR TU GRAN CRÍTICA. ME ENCANTA QUE MIS OBRAS HAGAN PENSAR Y EXPRESAR ESTOS PENSAMIENTOS.

EL COMPROMISO DE "LA PIEDAD"