miércoles, 5 de diciembre de 2012

Y QUE NUNCA TE CANSARÁS DE DESEARME

SI LLEGARA UNA NUBE NUEVA E INTENTARA DESCARGAR TODA SU AGUA SOBRE MÍ NO ME DEJARÍA Y PONDRÍA TODOS LOS IMPEDIMENTOS POSIBLES PARA CONSEGUIR ESTRANGULARLA Y LIMITAR SU ENERGÍA. NO ME GUSTAN LAS NUBES ORGULLOSAS NI AVASALLADORAS, SE CREEN LAS DUEÑAS DEL CIELO Y DE LA TIERRA Y QUIEREN IMPONER SUS LEYES A LOS DEMÁS SIN LA MENOR CONSIDERACIÓN.
SÉ QUE ESTOY DELIRANDO. NO ME IMPORTA. A VECES ES BUENO DEJAR QUE LA MENTE SE LIBERE, QUE VAGUE SOLA POR LAS RENDIJAS DEL TIEMPO Y DE LOS SUEÑOS Y ESCUDRIÑE EN LOS RECÓNDITOS SURCOS DE MI MENTE HASTA ENCONTRAR ALGÚN MOTIVO PARA ODIARME. NO TODO PUEDE SER ALEGRÍA Y FELICIDAD. TENEMOS UN GRAN ESPACIO RESERVADO PARA LA MISERIA PERSONAL, Y DEBEMOS OCUPARLO DE VEZ EN CUANDO PARA NO SENTIRNOS SOBERBIOS NI MIRAR A LOS DEMÁS POR ENCIMA DEL HOMBRO CON LA BARBILLA ALTIVA.
SI ALGUNA VEZ VUELVO A CAER EN EL VACÍO MÁS ABSOLUTO ME GUSTARÁ SABER QUE ESTÁS AHÍ FUERA ESPERANDO QUE ALGÚN DÍA SALGA, QUE SOPORTARÁS LOS FRÍOS DEL INVIERNO Y LOS FUEGOS DEL ESTÍO, QUE DEJARÁS QUE SE TE CAIGAN LAS HOJAS Y QUE TE SURJAN LAS FLORES Y LOS FRUTOS Y QUE NUNCA TE CANSARÁS DE DESEARME.